La interna radical presenta matices para todos los gustos. La concertación con Cóccaro que ansía Vernet, la recuperación partidaria de Rabassa y Da Fonseca, y la línea de Martín que navega entre ambos opuestos. Hoy se conocerán las listas completas de los nombres en disputa.
Río Grande (F.O.).- El alfabeto radical suma letras e inesperados nombres de peso que aparecieron casi fuera de programa. Hoy cierra el plazo para presentación de listas y al menos habrá tres líneas claramente definidas, hasta con inicial propia.
A los que buscan la concertación y que nacionalizaron su nombre de ‘radicales K’, se le sumaron los que quieren recuperar la identidad perdida y se autodenominan ‘radicales R’, pero la versión fueguina agregó un tercer grupo, que podría llamarse de los ‘radicales M’, en el Medio de ambos opuestos y abocados a prolongar la indefinición hasta que se aclare el panorama externo. Aunque el pronóstico para las alianzas sigue siendo reservado, cuanto menos para la primera vuelta electoral.
Hubo sorpresas que sacudieron tanto a los resignados a la derrota como a los apurados por la concertación: la reaparición de Jorge Rabassa en el escenario político abrió la posibilidad de una propuesta que aspire en serio a pelear por la gobernación.
Como integrante de la fórmula que encabeza Da Fonseca, Rabassa reavivó los ánimos de resurgimiento de los radicales históricos y el primero en admitir el impacto fue Pablo Blanco, su ex compañero de bancada en la Legislatura y que ahora deberá enfrentarlo en la interna.
Blanco, precandidato a gobernador, había casi anticipado su derrota en la carrera para la gobernación, al punto que planteó su preferencia por “morir con las botas puestas” antes que sumarse al resistido Frente para la Victoria, pero ayer por la mañana no ocultó su sorpresa y afirmó que la reaparición de Rabassa lo obligó a “repensar y conversar”. Fue más allá: aseguró que el reconocido geólogo “es una de las pocas personas con las que iría con los ojos cerrados a cualquier lugar”.
Por su parte Alejandro Vernet, el precandidato K a la gobernación, con su conocida franqueza afirmó que “no hay encuestas de precandidatos a gobernador dentro de la UCR que marquen a alguien mejor posicionado que yo”.
Tan ‘K’ como ‘C’, tal vez en razón de su cargo político, desafió a que “levanten la mano los que hoy se postulan en la UCR que no lo hayan votado a Hugo Cóccaro”, en una poco feliz referencia a la elección que compartió con el destituido Jorge Colazo.
La nota de color, como es habitual, la dio el legislador Luis Velázquez, en este crucigrama de críticas de una línea hacia la otra, e incluso dentro de ellas, sobre todo en la del medio que, hasta el momento, parece la más borroneada: el dirigente camionero simplificó los dilemas por el consenso, identificó al intendente Martín como el “conductor” y aseguró que será quien decida cómo se integran las listas de legisladores y concejales. Punto y aparte.
Un mapa complicado
Cómo se va conformando el mapa de la interna radical a pocas horas del cierre de listas, fue la primera consulta al Dr. Javier Da Fonseca, precandidato a gobernador de la “línea reforzada”, con la incorporación de Rabassa: “Es una grata sorpresa para muchos, para mí incluido. Es una persona a la que hace tiempo quería contactar para trabajar juntos en política, y se dio la feliz coincidencia de esta elección. Los dos estamos muy entusiasmados en llevar adelante un proyecto de recuperación del partido, para ponerlo al servicio de la sociedad”, manifestó.
Respecto de las tres líneas más definidas, expuso sus reservas: “Yo no sé si hay tres líneas bien marcadas, creo que hay una línea que es la nuestra, que quiere recuperar el partido para la sociedad. Creemos que hay valores que siempre defendió el radicalismo, como la libertad, la justicia, y también la educación, que están siendo desatendidos en los últimos tiempos. La democracia empezó a flaquear cuando uno de sus pilares, la UCR, se debilitó, porque rompió lazos que la unían a su base popular. Esto trajo como consecuencia que algunas personas de importante valor político y moral se hayan desprendido del partido y hayan armado otras fuerzas políticas. Queremos levantar nuevamente esas banderas y responder a un clamor ciudadano que está requiriendo la construcción de un proyecto ciudadano, defendiendo valores y el respeto a la ley y al estado de derecho, que en Tierra del Fuego no ha sido más que una quimera para muchos”, dijo.
Le preguntamos si hablar de ‘radicales R’ no resulta una tautología: “No, porque para diferenciar el orden alfabético, somos ‘radicales-radicales’, ‘R-R’ –subrayó-. Esto de ser ‘radicales-radicales’ es asumir el papel que la sociedad nos ha dado como partido, de momento el de oposición, y al mismo tiempo el de alternativa. Por más que el gobierno nacional tenga aciertos, nosotros tenemos que resguardar el papel que tenemos como oposición, y prepararnos con debates internos, con propuestas y con diagnósticos, para el momento oportuno, que va a ser cuando la sociedad decida darnos nuevamente la confianza para gobernar. No se puede estar saltando el cerco por más que haya aciertos, porque se corrompe el sistema, se mezcla todo”, consideró.
Militancia ‘alquilada’
Da Fonseca revisó el rumbo del actual gobierno y de los que lo precedieron, y puso el acento en la ausencia de militancia auténtica: “Los que han gobernado en los últimos años no tienen idea, no saben cómo gobernar, y a través de una práctica demagógica compran ejércitos de ‘militantes entre comillas’. El dinero se destina al pago de ñoquis y de gente que no aporta nada, obviamente así no va a haber dinero para educación, para salud pública ni para seguridad. En una palabra, la falta de ideas y la falta de valores, hace que esta gente alquile o compre un ejército de militantes que sale una enormidad de dinero a la provincia, y así se producen los agujeros fiscales, que no tienen cómo cubrir”, afirmó.
Sostuvo que luego de analizar la situación con Rabassa, los pronósticos del ARI sobre un posible estallido después de las elecciones tienen una base cierta: “Es posible que esto suceda, pero esto pasa porque no hay política, hay ausencia de política, la política ha sido asesinada como instrumento de cambio social, y fue suplantada por grupos de poder que no hacen política, sino que ocupan el aparato del Estado, donde se producen enormes transferencias de ingresos a grupos privados a expensas de la sociedad fueguina. La falta de ideas para planificar y para gestionar traen como consecuencias estas crisis del estado”, definió.
Los radicales del Medio
Luego de reconocerse como “radical R”, dudó de identificar a Vernet como referente de los ‘radicales K’, y cuestionó la falta de vocación de poder del radicalismo de Martín, que ha quedado en el medio por el momento.
Para Da Fonseca “la idea de Vernet no es sincera, porque se propone como candidato para bajarse inmediatamente después de una hipotética, aunque remota, victoria –dijo-. Yo creo que es imposible que Vernet gane y está burlando la voluntad popular porque lo único que quiere es ir detrás de la figura del gobernador Cóccaro. Es funcionario del gobernador. Nosotros no tenemos nada contra los otros partidos pero no tenemos por qué ser furgón de cola”, manifestó.
“El caso de Vernet está claro que es una propuesta para sumarnos al frente peronista que integran el PJ y el PUL. Pasa por tratar de romper más que de ganar, y hay gente que no quiere a la UCR en las elecciones porque sabe que con Jorge Rabassa somos un competidor peligroso”, evaluó.
Respecto de Pablo Blanco, dijo que “no tiene vocación de poder y va a cumplir un rol que le da un aparato municipal que tampoco tiene vocación de poder”.
Redujo así las aspiraciones de este sector a los límites del ejido urbano: “Lamentablemente hay una actitud mezquina de quedarse en un ámbito exclusivamente, que es la ciudad de Río Grande. Quiero ser muy cauto porque no quiero ser agresivo, pero creo que ha faltado madurez política para convocar a otros sectores y ver qué se hacía tanto en la provincia como en la ciudad. No han tenido vocación de salir a ganar la provincia. Renuncian ex profeso a la posibilidad de gobernar la provincia, o a lo mejor no tienen la capacidad para hacerlo”, barajó.
La integración de la lista de legisladores es otro tema, y que rozó también ayer al precandidato Da Fonseca, a partir de las aspiraciones del legislador Luis Velázquez a la reelección.
“Nosotros queremos presentar una lista con la mejor gente, con profesionales, con gente capaz y militantes de primer orden”, contrapuso el abogado, apuntando que Velázquez “no es una figura sobre la que quiero opinar más de lo que lo hice. No me representa a mí ni a la mayoría de los radicales, no tiene nada que ver con la sustancia del partido, porque una persona que dice que ‘fulano de tal’ va a hacer las listas de legisladores y de concejales, me parece que se equivocó de partido. Eso es propio de otro partido, que no es el nuestro: en el radicalismo ningún mandamás hizo ninguna lista de diputados ni de concejales jamás. Es no darse cuenta de cuál es la esencia de nuestro partido, porque en el radicalismo la palabra ‘conductor’ no existe, no cabe. Debe haber una confusión con los camioneros, porque no existe el conductor en el radicalismo”, aseveró.
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El regreso de Rabassa, según Rabassa
El momento de la devolución
Jorge Rabassa explicó ayer, en declaraciones radiales, las razones de su regreso a la política fueguina. Se definió como “radical R” y aseguró que llegó el momento de devolverle al partido lo que le brindó.
“Yo le debo muchísimo a la UCR, que me dio la oportunidad de ser convencional constituyente de la provincia, y luego ser legislador de la primera legislatura provincial. Mi alejamiento de la política se debió a una serie de razones, algunas de índole profesional, porque también fui electo rector de la Universidad del Comahue, por ello es que llegado el momento uno considera la posibilidad de devolverle al partido todo lo que ha recibido de él”, manifestó a FM Aire Libre.
Observó que “el partido en este momento está en una tremenda crisis y entonces es cuando considero que quienes hemos recibido del partido, tenemos que aportar algo y hacerle llegar a la sociedad nuestro mensaje”.
Se definió dispuesto incluso a dar con su testimonio una muestra de la posibilidad de resurgimiento de la UCR: “En mi caso particular quiero testimoniar ante la sociedad fueguina que adhiero a las posiciones políticas expresadas por Margarita Stolbizer a nivel nacional, y su propuesta general de reorganización y en realidad refundación del partido”, señaló, y agregó que esta participación en la interna demuestra que “el partido está vivo, que tiene reservas humanas y morales para salir adelante, que no es cierto que haya desaparecido o esté en trance de desaparecer”.
Advirtió que “muchos quieren que desaparezca, especialmente cuando el Presidente está captando la voluntad de muchos dirigentes radicales y gobernadores”. Dijo que “en este momento hay radicales K porque buscan desesperadamente aliarse con el Presidente de la Nación y ser partícipes de lo que ellos vislumbran como una época de bonanza política. Están aquellos que han optado por apoyar a un extrapartidario –apuntó en referencia al Dr. Lavagna- que proviene de una extracción política distinta a la que nosotros aspiramos. Luego estamos los ‘radicales R’, los radicales que queremos ser radicales, que tenemos convicciones, que preferimos apoyar a nuestra propia gente y no depender de los designios de afuera”, contrastó.
Respecto de una carrera interna que lo enfrentará al aparato municipal, indicó que “nuestra situación se verá el día que se abran las urnas. Por ahora lo que nos interesa es mostrar que hay un partido posible, un partido diferente y una visión distinta de cómo puede ser la política en Tierra del Fuego”.
Finalmente se consideró “honrado de poder acompañar al Dr. Da Fonseca en esta instancia y en esta propuesta”.